Hace años, después de varias temporadas de terapia semanal (y de dejar ahí buena parte de mis quincenas de copy), la doctora me dijo muy solemne: «Estás dado de alta».
Salí cantando. Tiempo después entendí que no me dio de alta porque estuviera listo. Me dio de alta porque ya no sabía qué más hacer conmigo.
Con la ortografía nos pasó algo parecido a muchos. Nos dieron el certificado de primaria, el de secundaria, el de prepa y hasta el título universitario. Todos decían lo mismo: «Estás listo». Y en publicidad seguimos encontrando anuncios que demuestran lo contrario.
Si solo tienes 30 segundos:
- En publicidad, una falta de ortografía no es un detalle: le dice al cliente que nadie revisó.
- El problema empieza en la escuela, donde casi nunca reprueban a nadie por escribir mal.
- La solución es aburrida y efectiva: un proceso de revisión con dos pares de ojos antes de publicar.
El fraude escolar del que nadie se queja
¿Alguna vez te reprobaron en ciencias por errores de ortografía? ¿Te hicieron un examen de redacción para pasar de año? A la mayoría, no.
Así llegan a las agencias y a los departamentos de marketing profesionales que nunca tuvieron que escribir bien para avanzar. Y así llegan a la calle espectaculares, posts y correos con acentos perdidos, comas en lugares raros y palabras que el corrector «corrigió» mal.
En una profesión que vive de comunicar por escrito, eso es grave.
Pon a prueba tu ojo
La columna original de 2016 terminaba con un examen. Aquí está, intacto:
No es posible que estémos demeritando la escencia de nuestra profesión qué es la comunicacion escrita y propagando con ello este contagioso vírus de la falta de reflección!
Ese párrafo tiene siete errores. Si los encontraste todos, felicidades. Si encontraste menos, tómalo como una señal amistosa. Y si no encontraste ninguno, hay un videojuego que no te deja avanzar de nivel hasta dominar el anterior: quizá sea buen maestro.
Por qué importa en tu marca
Un error en un anuncio no se queda en el anuncio:
- Resta credibilidad. Si no cuidas lo que publicas, ¿cuidarás mi pedido?
- Se vuelve viral por la razón equivocada. Las capturas de pantalla de errores circulan más que la campaña.
- Cuesta dinero. Reimprimir un espectacular, una caja o un catálogo sale mucho más caro que revisarlo antes.
Cómo evitarlo: un proceso, no un genio
No necesitas un equipo de lingüistas. Necesitas un proceso:
- Quien escribe no es quien revisa. Siempre dos pares de ojos.
- Lee en voz alta. El oído encuentra errores que la vista se salta.
- Revisa nombres, cifras y fechas por separado. Son los errores más caros.
- Desconfía del corrector automático. Ayuda, pero también cambia palabras correctas por otras que existen y no significan lo mismo.
- Ten una guía de estilo corta. Cómo escribe tu marca los números, los nombres de productos y las palabras en inglés.
Preguntas frecuentes
¿Por qué hay tantos errores de ortografía en la publicidad?
Porque se escribe con prisa, se revisa poco y muchas veces la persona que redacta es la misma que aprueba. Un proceso de revisión con dos personas reduce casi todos los errores.
¿Un error de ortografía afecta las ventas?
Afecta la confianza, y la confianza afecta las ventas. Sobre todo cuando el cliente todavía no te conoce.
¿Qué herramientas sirven para revisar textos en español?
Los correctores de los procesadores de texto y las consultas en el Diccionario de la lengua española de la RAE resuelven la mayoría de las dudas. Ninguna sustituye la lectura de otra persona.
Columna original publicada en 2016. Actualizada en octubre de 2026.

